Cinismos. Retrato de los filósofos llamados perros de Michel Onfray

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​El juego es una farmacopea, una medicina. Las personas están enfermas y hay que curarlas. La única poción que vale, la que ataca las verdaderas afecciones, sólo se puede administrar a través del juego, como si éste fuera un excipiente que permitiera pasar más fácilmente un brebaje muy amargo...

Paidós , Buenos Aires , Analoga, Texto Contemporaneo, 2009, Página p. 83.