Cinismos. Retrato de los filósofos llamados perros de Michel Onfray

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​A manera de libro de texto, mi viejo maestro recurría pues a De rerum natura. En él descubrí un pensamiento materialista ateo, una ética pragmática, una manera eficaz de poner en evidencia la falsedad y un claro desdén por la condena eterna y el pecado, la falta y la mortificación, el infierno y la culpabilidad. Lucrecio enseña una moral de la pacificación consigo mismo y el reencuentro con la propia sustancia atómica. El epicureismo me demostraba que un pensamiento que estuviera más allá del cristianismo era posible, y el poema del filósofo latino enseñaba una ética sin Dios, lo que Gilles Deleuze llama el ateísmo sereno propio de una "filosofía para la cual Dios, su inexistencia e incluso su muerte no son problemas, sino que por el contrario constituyen las condiciones necesarias para el surgimiento de los verdaderos problemas" (Gilles Deleuze, De Périclès à Verdi, p. 7). El espacio abierto a mis pies podía colmarse: hacía falta una ética de recambio, un pensamiento pagano.

Paidós , Buenos Aires , Analoga, Texto Contemporaneo, 2009, Página p. 22.