Cinismos. Retrato de los filósofos llamados perros de Michel Onfray

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​Yo habría de descubrir, juntamente con los laberintos del pensamiento antiguo, esa extraña paradoja que consiste en que un maestro pueda enseñar a su discípulo a desprenderse de él lo más pronto posible. Maestro de libertad al mismo tiempo que maestro de sabiduría. La relación entre maestro y discípulo, también intempestiva, ha pasado de moda. Ahora bien, se trata de una relación fundadora. Sin ella no hay pedagogía posible, ni evolución concebible desde la perspectiva de los ejercicios espirituales y de la conversión pagana. El maestro realiza lo necesario para evitar el culto y pone así de manifiesto la distancia que hace posible la relación. Es él quien establece el silencio, y es él quien expresa los gestos, las palabras y los signos. Tiene asimismo a su cargo el empleo pertinente de la dialéctica de tipo socrático, de la burla y la ironía, así como la conciencia clara, sin infatuación, de obrar en el registro de lo electivo, de lo aristocrático (en el sentido etimológico).

Paidós , Buenos Aires , Analoga, Texto Contemporaneo, 2009, Página pp. 15 y 16.