Cinismos. Retrato de los filósofos llamados perros de Michel Onfray

Regresar a autores

​Al punto uno comprende qué podía significar la práctica de la filosofía en un foro o en un ágora helenística. Allí donde pasan todos, entre un mercado improvisado y un nicho votivo, el filósofo habla y entrega su palabra al público. Entonces se examinan todas las cuestiones posibles: la muerte y la naturaleza de los dioses, el sufrimiento y el consuelo, el placer y el amor, el tiempo y la eternidad. En medio de los olores y los murmullos, las ráfagas de ccalor y los perfumes de las piedras caldeadas hasta ponerse blancas, la sabiduría llega a ser un arte.

Paidós , Buenos Aires , Analoga, Texto Contemporaneo, 2009, Página p. 13.