Cinismos. Retrato de los filósofos llamados perros de Michel Onfray

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Para los cínicos, la enfermedad, la pesadez y la obesidad están relacionadas: el espíritu se entorpece a causa del peso, y el hombre poco preocupado por decidir y valorar su existencia se parece al puerco. Partiendo de semejante física de los cuerpos, uno podría inferir las virtudes del sabio: soltura, agilidad, delicadeza, elegancia. ¿Dónde si exceptuamos el cuerpo del bailarín, se encuentran reunidas todas estas cualidades? Excluyendo a Nietzsche, ¿dónde se puede leer el elogio de la danza y ver la práctica del volatinero homologada a la actividad precisa de quien quiere un hombre de otra condición? Éter, hálito, viento y espacio: no hay metáfora más apropiada para caracterizar la voluntad cínica.

Paidós , Buenos Aires , Analoga, Texto Contemporaneo, 2009, Página p. 87.