La fuerza de existir. Manifiesto hedonista de Michel Onfray

Regresar a autores

La tradición filosófica se niega a que la razón brote como una flor improbable de semejante sedimento corporal: rechaza la materialidad de los destinos y la mecánica –compleja, cierto, pero de todos modos mecánica– del ser; se irrita ante la idea de un física de la metafísica; considera que su disciplina no es de la misma naturaleza que las demás actividades, actividades triviales, por añadidura, que se ocupan del aspecto material del mundo; sigue siendo platónica y rinde honores al fantasma de un pensamiento sin cerebro, de una reflexión sin cuerpo, de una meditación sin neuronas, de una filosofía sin carne, que desciende directamente del cielo para dirigirse a la única parte del hombre que escapa de lo extenso: el alma...

Anagrama , Barcelona , Analoga, Texto Contemporaneo, 2008, Página pp. 71 y 72