Blog de CARLOS RAMIRO DOMINGUEZ MEDINA

Filosofía como género literario, desde la mirada de Richard Rorty

Regresar a blog

Función social de la obra de arte

Publicado el 15/12/2010

Sabemos que la función social de una obra de arte se puede traducir en la comunicación o exposición de situaciones de la vida real y que tienen en alguna manifestación del arte un espacio de expresión, sin ser la finalidad o el objetivo, por ejemplo, una novela realista no está hecha con el fin de denunciar socialmente situaciones de injusticia que sufre un determinado pueblo, simplemente es, nace de la creatividad de su autor sin que éste mismo sepa el alcance que tendrá su creación y a qué nivel después de una apreciación estética nos llevan a la reflexión social y hasta política.

La novela realista hispanoamericana tiene esa función social. Algunos pensadores sostienen que la televisión, el cine y la novela han sustituído al tratado y el sermón como vehículos de cambio en el progreso moral.

El sistema educativo básico oficial actual, concede poca relevancia ética y cognitiva al papel de la literatura y las artes en general. Se vive una crisis cultural en nuestro país, pues se valoran poco las manifestaciones culturales que pueden aportarle al ser humano un mejoramiento vivencial (alta cultura).

En cambio las pseudo-culturas tienen éxito porque no existe una regulación en la divulgación de manifestaciones pseudo-culturales que no aportan mucho para los indiviuos, debido al factor comercial, quien paga difunde y por ello se construyen modas, música, estilos de vida, que aportan ideas novedosas pero huecas. Las grandes obras sobreviven a la realidad que les dio origen. El mundo que recrearon en profundidad puede transformarse. Superan la realidad que les dio origen y adquieren vida propia. Sobre todo las novelas, que se escriben desde la condición humana. La novela realista hispanoamericana da cuenta de la forma en que fueron naciendo al arte nuestros pueblos conquistados, resurgiendo para dar paso a una nueva cultura. 

Desafortunadamente, toda esta crisis cultural es producto del control mediático del capitalismo donde no cabe la preocupación por las cuestiones artísticas que no dejen otro beneficio que no sea el económico, sin embargo, los espacios para las Humanidades y las Artes no pueden dejar la labor de demostrar que las ideas creativas y la imaginación son indispensables para el sano desarrollo de una ciudad.

Comentarios